Detectan actividad en el área cerebral que controla la mano en un paciente trasplantado
Este hecho podría tener implicaciones de alcance sobre la comprensión de la plasticidad del cerebro en la vida adulta y en la neurorehabilitación
Madrid (11-13/10/08).- Investigadores de la Universidad de Oregón en Estados Unidos han detectado actividad en el área cerebral que controla la mano en un paciente que recibió un trasplante de esta extremidad cuatro meses antes. Los resultados del estudio se publican en la edición digital de la revista Current Biology.
El trasplante de mano lo recibió un hombre de 54 años que había perdido la suya en un accidente industrial hacía 35 años cuando tenía 19 años. La operación se realizó en el año 2006 y cuatro meses después la sensibilidad de la mano parecía ya ser gestionada por el cerebro en la misma región en la que se controlaba la mano perdida.
El descubrimiento se centra sólo en la palma de la mano derecha que fue trasplantada junto con los principales nervios, huesos, tendones y músculos en el Centro de Cuidado de la Mano Kleinert, Kutz y Asociados en Louisville. El coautor del estudio, Warren C. Breidenbach, también fue el cirujano principal del equipo que realizó el primer trasplante de mano con éxito en 1999.
Según explica Scott H. Frey, director del estudio, aún está por determinar cómo evolucionará el mapa cerebral de los dedos individuales con el aumento de sensibilidad. Sólo cuatro meses después de la cirugía, se registraron sensaciones de tacto inicial en el músculo de la palma justo debajo del pulgar y en la base lateral del pulgar cerca del nervio radial.
Los investigadores utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional para registrar la actividad cerebral mientras que se administraban estímulos sensoriales a la mano y la cara del receptor del trasplante y a otros cuatro participantes control. Los resultados mostraron que las señales sensoriales de la mano trasplantada se estaban procesando en las mismas regiones del cerebro que antes controlaban las sensaciones de la mano antes de la amputación.
"Sabemos que cuando alguien pierde una mano se producen cambios reorganizativos en las áreas del cerebro que recibían las entradas sensoriales de la mano. Incluso después de 35 años, el restablecimiento de las entradas sensoriales parece capaz de recapturar el anterior territorio de la mano. La capacidad del cerebro de invertir estos cambios es más sorprendente debido al hecho de que este cerebro había madurado por completo cuando se produjo la amputación.
La recuperación de la sensación y el análisis sistemático del cerebro en la red de la mano al cerebro, en este caso, supone sólo las zonas del mapa de la mano, refiriéndose a la actividad de los principales nervios que fueron reimplantados no a las conexiones periféricas a los dedos. "No sabemos cómo será el mapa en el futuro a medida que los nervios de sus dedos se regeneran y mejore la sensación", señala Frey.
