La psiquiatría incorpora nuevas enfermedades, como el atracón, y rechaza otras

La guía propone incluir como enfermedad la adicción al juego y, de momento, rechaza internet

Ya no habrá más diagnósticos de síndrome de Asperger, sino de un subtipo de autismo; los niños con excesivas e intensas rabietas y cambios de humor repentinos podrían sufrir una nueva enfermedad: trastorno de desregulación del temperamento con disforia; y la adicción a internet no se considerará un trastorno mental, a diferencia de la adicción al juego o los atracones compulsivos. Estas son algunas de las propuestas que la biblia de la psiquiatría ha puesto a debate público. La Academia Americana de Psiquiatría prepara una nueva edición, la quinta, de su Manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales (DSM por sus siglas en inglés), una guía que médicos especialistas de todo el mundo utilizan para diferenciar lo que se considera enfermedad de lo que no, y también para aplicar tratamiento.

Algunos de los cambios propuestos

SÍNDROME DE ASPERGER
Ahora:
El DSM actual habla de este síndrome cuando una persona tiene dificultades sociales, pero altas habilidades intelectuales

Nuevo DSM: Abandona este nombre y que los síntomas se incluyan dentro de la denominación "trastornos del espectro autista"

ADICCIONES SOCIALES
Ahora: Esta categoría no se incluye en la guía de enfermedades mentales, aunque han aumentado los estudios sobre ella

Nuevo DSM: Crea esta categoría, donde sólo se incluiría un trastorno: la adicción al juego. La adicción a internet se ha desestimado

DESREGULACIÓN
Ahora:
La desregulación del comportamiento con disforia no existe como enfermedad en el cuarto

Nuevo DSM: Se introduce para dar nombre y concretar el diagnóstico y tratamiento de problemas confundidos con el trastorno bipolar

ESCALAS DE SUICIDIO
Ahora:
Las escalas de riesgo de suicidio se consideran obsoletas, así como los síntomas de riesgo de enfermedad mental

Nuevo DSM: Revisa y añade nuevas escalas para medir el riesgo que tiene una persona de suicidarse o padecer un trastorno

HIPERSEXUALIDAD
Ahora: No reconoce este trastorno, una enfermedad polémica que se conoce comúnmente como adicción al sexo

Nuevo DSM: La considera un trastorno mental, siempre que la persona presente determinados síntomas durante más de seis meses


Desde la última edición de 1994, nuevos estudios y descubrimientos han puesto en cuestión algunos diagnósticos y enfermedades mentales. Un ejemplo histórico de la importancia del DSM es la consideración de la homosexualidad como trastorno mental. No fue hasta la tercera edición, en la década de 1980, que esta condición dejó de tratarse como enfermedad por la medicina. El borrador de la quinta DSM propone, por ejemplo, que dentro de los trastornos del comportamiento se incluya la nueva enfermedad de desregulación del temperamento con disforia. Según la academia, así se podrá diferenciar mejor a los niños que padecen trastorno bipolar de los que tienen otro problema.

El diagnóstico del trastorno bipolar en menores es muy polémico. Básicamente, sólo se controla con medicamentos antipsicóticos que pueden provocar efectos secundarios importantes, incluidos cambios en el metabolismo. Parte de los psiquiatras cree que se ha estado diagnosticando a niños como bipolares cuando en realidad su enfermedad era otra. Varios estudios avalan esta hipótesis, explica José Manuel Menchón, jefe de la unidad de psiquiatría del hospital de Bellvitge. Por ejemplo, se ha descubierto que, en muchos niños diagnosticados con trastorno bipolar, los síntomas de la enfermedad desaparecían al llegar a la edad adulta, cuando este trastorno es de por vida. Además, el trastorno bipolar en adultos se da de forma casi proporcional en hombres y mujeres, mientras que en el caso de los menores se diagnostica básicamente en chicos. "Esto hace pensar que se trata de enfermedades distintas", indica Menchón.

El nuevo DSM también reconoce otros trastornos hasta ahora en la frontera de la enfermedad mental. Uno de ellos es el trastorno por atracón, que se daría cuando una persona come desmesuradamente al menos una vez a la semana durante tres meses seguidos y se siente mal por ello -al contrario de la bulimia, la persona no se somete a purgas-. En el caso de las adicciones sociales, la nueva guía propone incluir sólo la adicción al juego. En cuanto a la adicción a internet, se ha considerado que todavía se necesitan más estudios.

Por primera vez, y debido a los avances tecnológicos, la Academia Americana ha colgado en una web -www. dsm5.org- el borrador para que médicos de todo el mundo y la sociedad civil en general hagan sus aportaciones. Trece comités de expertos divididos por áreas discutirán los cambios, y en el año 2013 se publicará la versión definitiva. Aun así, el DSM no es la única guía de las enfermedades mentales -que deben adecuarse a la particularidad de cada país- la OMS también tiene la suya.